kaizen con Jaime Rodríguez de Santiago

Jaime Rodríguez de Santiago

kaizen está hecho para curiosos compulsivos, un podcast sobre aprendizaje continuo en el que te acerco a ideas, técnicas y personas fascinantes que nos permiten entender el mundo cada día un poco mejor.

Muy pronto... kaizen T02
Trailer 3 min 29 sec

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(NOTAS Y ENLACES DEL CAPÍTULO AQUÍ: https://www.jaimerodriguezdesantiago.com/kaizen/112-finanzas-personales-iv-la-psicologia-del-dinero/)Hace mucho, mucho tiempo que no dedicamos un capítulo a hablar de finanzas personales en kaizen. Tanto que tal vez no hayas escuchado ninguno de los que hice en la primera temporada, cuando le dediqué una pequeña serie al tema - de los capítulos 27 a 29 - que básicamente trató de los principios más elementales sobre cómo gestionar nuestro dinero: desde construir sistemas más o menos automáticos para ahorrar hasta asegurarnos de invertir de la manera más racional posible. Han pasado más de dos años desde entonces y, aunque creo que mucho de lo que te contaba sigue siendo válido, el mundo ha cambiado más de lo que yo podía imaginar cuando grabé aquellos capítulos. En un abrir y cerrar de ojos nos hemos plantado en un escenario post-pandémico -o casi, uno ya no sabe cuándo se supone que acaba esto del COVID-, con los gobiernos occidentales imprimiendo dinero como si no hubiera un mañana, con lo que parece el principio de un periodo de inflación como la que muchos de nosotros no hemos conocido en nuestras vidas adultas y con casi todas las opciones de inversión marcando récords históricos, desde la bolsa a las criptomonedas. Si la mayor parte de lo que acabo de decir te suena a klingon - que es el idioma ese raro que hablan algunos en Star Trek, aclaro, para los que tuvisteis una adolescencia normal - no te preocupes, porque para bien o para mal el capítulo de hoy no va de qué hacer en una situación así. Más que nada, porque no soy un experto y porque, además, es algo que si te interesa, tratamos hace unas semanas en el capítulo piloto de Nada Que Ganar, el nuevo podcast que hemos lanzado Samuel Gil, Cristina Carrascosa, Javier González Recuenco y yo. Sirva este comentario como publicidad poco encubierta y como una forma de animarte a suscribirte. Yo creo que te gustará. En realidad, hoy quiero hablarte de algo sobre lo que seguramente estoy igual de poco cualificado, pero sobre lo que he leído y escuchado algunas cosas interesantes últimamente: la difícil relación que existe entre nuestra psicología y nuestro dinero. 

Nov 30

29 min 6 sec

(NOTAS Y ENLACES DEL CAPÍTULO AQUÍ: https://www.jaimerodriguezdesantiago.com/kaizen/111-creatividad-iii-la-guerra-del-arte/)“Hay un secreto que los auténticos escritores conocen y que los aspirantes a escritores desconocen: escribir no es la parte difícil. Lo difícil es sentarte a escribir. Lo que nos impide sentarnos a escribir es la Resistencia. Todos tenemos dos vidas. La vida que vivimos y la que tenemos por vivir dentro de nosotros. Entre ambas se interpone la Resistencia. La Resistencia es la fuerza más tóxica de nuestro planeta. Es fuente de más infelicidad que la pobreza, la enfermedad y la disfunción eréctil. Pero no estamos solos si nos ha apaleado la Resistencia; millones de buenos hombres y mujeres mordieron el polvo antes que nosotros. Y esta es la mayor guarrada: ni siquiera sabemos qué nos golpeó. Yo nunca lo supe.¿Sabes? Hitler quiso ser un artista. A los 18 tomó toda su herencia, setecientas coronas, y se mudó a Viena para vivir y estudiar. Se inscribió en la Escuela de Bellas Artes y después en la de Arquitectura. ¿Has visto alguno de sus cuadros? No, yo tampoco. La Resistencia le venció. A lo mejor te parece una exageración, pero lo diré de todas maneras: para Hitler fue más fácil empezar la Segunda Guerra Mundial que enfrentarse a un lienzo en blanco”Con éstas y otras frases parecidas e igualmente indescriptibles empieza uno de los libros más peculiares que he leído nunca. Se llama The War of Art, "La guerra del arte". Su autor es Steven Pressfield y es… bueno, una declaración de guerra a todo lo que nos impide conseguir nuestros objetivos creativos. O algo así, supongo. No es fácil de definir, desde luego. Pero a ese enemigo imaginario, aunque muy real, le vamos a dedicar el capítulo de hoy. Que ya te aviso de que va a ser un poco raro, pero espero que te guste.

Nov 23

21 min 43 sec

(NOTAS COMPLETAS DEL CAPÍTULO AQUÍ: https://www.jaimerodriguezdesantiago.com/kaizen/110-josh-waitzkin-surf-rap-y-la-consciencia-de-los-incompetentes/)Si kaizen va sobre el aprendizaje continuo, no podía faltar al menos un capítulo dedicado a uno de los mayores aprendedores que yo he encontrado en mi vida. (Sí, la palabra aprendedor existe, he tenido que buscarla). Hoy vamos a profundizar en un personaje del que te he hablado en más de una ocasión. Su nombre es Josh Waitzkin y fue 8 veces campeón de ajedrez de Estados Unidos en diferentes categorías. Su infancia fue motivo de un libro y de una película bastante conocidos: “Buscando a Bobby Fischer”. Hasta que se hartó, con apenas 18 años, y dejó el ajedrez. Después, se convirtió en campeón del mundo en Tai Chi Chuan, la versión de combate del Tai Chi que todos conocemos, y también en cinturón negro de Jiu Jitsu Brasileño, siendo además alumno del nueve veces campeón del mundo Marcelo García. Ahora, a sus 44 años, dedica su tiempo a perfeccionar su última pasión, una versión moderna del surf llamada foiling. Eso, y se gana la vida entrenando a algunos de los mejores ejecutivos del mundo en cosas como el aprendizaje continuo, la arquitectura de su tiempo diario, la gestión de la energía y de la psicología para aumentar el rendimiento y la creatividad; en un programa de formación que te dice que sólo apliques si estás dispuesto a entrenar como lo haría un campeón del mundo. Después de todo esto, tengo la sensación de que cualquier cosa que te cuente sobre él a continuación sólo puede decepcionarte. Unas expectativas tan altas suelen ser garantía de insatisfacción. Pero aún así, nos vamos a arriesgar y vamos a intentar extraer algunas de las lecciones para aprender cualquier cosa como lo hace Josh Waitzkin. 

Nov 16

27 min 59 sec

(NOTAS Y ENLACES DEL CAPÍTULO AQUÍ: https://www.jaimerodriguezdesantiago.com/sin-categoria/109-esther-paniagua-un-mundo-sin-internet/) Hace la friolera de 103 capítulos, en el número 6 del podcast, Esther Paniagua tuvo la generosidad de ser el primer conejillo de indias de este experimento que hoy se me ha ido de las manos que es kaizen. Esther es una periodista independiente y de prestigio que escribe sobre innovación, ciencia y tecnología en periódicos como El País o El Mundo y en revistas como National Geographic o Muy Interesante. Ha sido editora jefe del MIT Technology Review, ha recibido numerosos premios en su carrera y está considerada una de las mejores periodistas científicas de Europa. Por aquel entonces, nos sentamos a hablar de su carrera, del estado del periodismo y de los retos que tenía por delante, y también, claro, de innovación. Pero la de hoy es una entrevista distinta, porque la dedicamos íntegramente a unos temas apasionantes, sobre los que Esther acaba de publicar un libro: la fragilidad de internet, sus vicios y sus virtudes, la dependencia que hemos desarrollado de ella y, básicamente, cómo intentar que todo esto no se nos vaya de madre. Además fue la primera entrevista que he podido hacer en persona desde que empezó la pandemia y creo que eso se nota. Para bien, en que nos interrumpimos y debatimos más que en otras entrevistas - y creo que eso es bueno - y para mal porque aunque buscamos el rincón más silencioso que pudimos en el lobby del hotel donde Esther se estaba alojando, fue darle al botón de grabar y aquello se convirtió en camarote de los Hermanos Marx; con turistas ruidosos, puertas que crujían y ambulancias y sirenas varias por la calle. Gracias a la magia del software he conseguido eliminar casi todos, pero es posible que oigas algún ruido más de los habituales. Cosas del directo, ya lo siento. Pero bueno, lo importante es el contenido, y espero que disfrutes tanto como yo de esta conversación con Esther Paniagua.

Nov 9

1 hr 1 min

(NOTAS Y ENLACES COMPLETOS DEL CAPÍTULO AQUí: https://www.jaimerodriguezdesantiago.com/kaizen/108-en-busca-de-la-felicidad-iv-lo-opuesto-a-la-soledad/) A lo tonto, el de hoy va a ser el cuarto capítulo de esta serie sobre la felicidad. Y el último, al menos por una temporada. Porque hemos visto mucho y creo que no está de más que nos demos todos cierto tiempo para interiorizarlo. Y es que en esta serie hemos revisado qué es la felicidad y sus dos aspectos fundamentales: eso de sentir emociones positivas, por un lado, y estar satisfechos con nuestra vida por otro. Y el difícil equilibrio que suponen, porque muchas veces lo que nos da de lo uno, nos quita de lo otro. También vimos las infinitas trampas y obstáculos que nos ponemos a nosotros mismos, con nuestras dichosas manías de compararnos constantemente con puntos de referencia absurdos y la capacidad que tenemos de acostumbrarnos a lo bueno hasta que nos sabe a poco. Y cómo todo ello nos lleva a una espiral de perseguir constantemente metas que se alejan sin parar en nuestro trabajo, nuestras relaciones o con nuestro dinero o nuestras posesiones. En el capítulo anterior empezamos a ver algunas maneras de abordar todos estos obstáculos, formas de resetear nuestros puntos de referencia a cosas mucho más sanas, de intentar controlar algunas de esas espirales y de las actitudes que nos ayudan a disfrutar más de la vida y de nuestras experiencias. En el fondo, de lo que hablamos fue de algunas cosas que, con cierto esfuerzo, podemos hacer para extraer más felicidad y más duradera de aquello que queremos. Pero para terminar nos queda fijarnos en otro aspecto que es también esencial para nuestra felicidad: las cosas que no sabemos que queremos, pero que deberíamos querer. 

Nov 2

28 min 28 sec

De esto que un día nos juntamos unos amigos a comer... y acabamos montando lo que quizás sea un nuevo podcast. Y éste es el episodio piloto. Una hora de charla entre cuatro inconscientes (Cristina Carrascosa, Samuel Gil, Javier G. Recuenco y servidor) en algo que, por no tener, no tiene ni nombre. ¿Nos ayudas a ponérselo? Imagen del capítulo: Photo by Alex Kondratiev on Unsplash

E

Oct 28

1 hr 1 min

(NOTAS Y ENLACES COMPLETOS DEL CAPÍTULO AQUÍ: https://www.jaimerodriguezdesantiago.com/kaizen/107-creatividad-ii-pensamiento-liminal/) Una vieja parábola india cuenta que un grupo de ciegos escuchó hablar de un extraño animal, llamado elefante, que había sido traído a su pueblo por primera vez. Ninguno de ellos conocía su forma, ni su figura, así que pidieron ser llevados hasta él, para poder reconocerlo al tacto. Cuando llegaron, se pusieron alrededor del elefante y cada uno comenzó a describir lo que percibía con sus manos. El primero, palpando la trompa, dijo: “Este ser es como una serpiente gruesa”. Para otro, cuyas manos recorrían las orejas del animal, era como una especie de abanico. Un tercero, tocando su pata, dijo que el elefante era un pilar como el tronco de un árbol. Otro, que palpaba su costado, dijo que era más bien como una pared rugosa, mientras que el que palpaba su cola lo describió como una cuerda. El último de ellos, tocando su colmillo, dijo que el elefante era duro, liso y puntiagudo, como una lanza.Menos mal que esta fábula es india y no española que, si no, a saber cómo terminaba el cuento. Pero, bromas aparte, creo refleja una de esas verdades milenarias que en el fondo siempre hemos sabido y que, aún así, necesitamos que nos recuerden de vez en cuando. Cada uno de nosotros somos ciegos a nuestra manera. Vivimos y describimos el mundo basándonos en nuestra experiencia. Y tomamos decisiones basándonos en ella, pero completamente ajenos a que esa experiencia es sólo es una pequeña parte de la realidad. Construimos nuestros modelos de cómo es el elefante basándonos sólo en aquello que hemos podido palpar. A veces nos tiramos meses, o incluso años, pensando de una manera sobre un tema concreto. Siendo incapaces de resolver un problema, por ejemplo. Hasta que, de pronto, en el momento más inesperado, algo nos cambia la perspectiva y nos hace verlo desde un ángulo diferente. Y, de golpe, tenemos la solución. Vemos al elefante completo.Normalmente, esos momentos de descubrimiento, esos momentos Eureka, tienen que ver con que de alguna manera hemos expandido nuestros modelos. Los hemos extendido y redefinido. Y podemos esperar a que estos momentos sucedan por arte de magia o podemos intentar provocarlos aplicando ideas como la del pensamiento liminal, a la que vamos a dedicar el capítulo de hoy.

Oct 26

26 min 26 sec

(NOTAS COMPLETAS DEL CAPÍTULO AQUÍ: https://www.jaimerodriguezdesantiago.com/kaizen/106-la-especializacion-es-para-los-insectos/)Por extraño que parezca, a mí desde luego me lo pareció, hace unas semanas tuve el enorme honor de participar en un congreso sobre innovación educativa. De hecho, tan raro me parecía, que empecé mi ponencia diciendo que si aquello fuera una película de los 90, seguramente estarían viendo un primer plano de mi cara, con más ojeras aún de las habituales, una gota de sudor cayéndome por la frente y una expresión de agobio. Probablemente, también verían como me costaba tragar. El siguiente plano, creo, habría sido lo que yo veía: los focos deslumbrantes, el público, las cámaras... En algún momento se congelaría la imagen y mi voz en off diría algo así como: “Os preguntaréis qué hago aquí. Yo también me lo pregunto”.Les explicaba después que últimamente, sin saber muy bien cómo, me veo cada vez más en situaciones que ponen a prueba a mi síndrome del impostor. Aquel congreso era una de esas situaciones y, de hecho, me planteé seriamente titular a mi charla “no sé cómo me he colado aquí”. Pero me sonó poco comercial. Al final, acabé titulándola “La especialización es para los insectos” y, dándole vueltas después, me dí cuenta de que en realidad aquella charla era un buen resumen de muchas cosas que hemos visto sueltas hasta ahora en kaizen, pero que nunca había  puesto juntas. En realidad, en el fondo, se convirtió en una reflexión sobre mi propio aprendizaje en estos casi tres años del podcast. Al menos, alrededor de, precisamente, cómo y qué aprender durante toda mi vida.Así que me planteé simplemente pedir permiso a la organización y ponerte la grabación de la charla como capítulo. Pero al final, como siempre, he acabado eligiendo la opción más complicada: regrabarla y aprovechar para añadir algunas referencias más. Y lo que ha salido es este capítulo de hoy en el que, si has escuchado todos los anteriores del podcast vas a encontrar un montón de cosas que te suenen, aunque espero que te guste escucharlas así, juntas. Y, si no los has escuchado, lo que me gustaría es que despierte tu curiosidad por algunos de estos temas y que después puedas ir tirando del hilo.

Oct 19

26 min 31 sec

(NOTAS COMPLETAS DEL CAPÍTULO: https://www.jaimerodriguezdesantiago.com/kaizen/105-ramon-nogueras-juegos-de-rol-cambios-de-opinion-y-el-nota/)Es curioso, porque en los más de 100 capítulos que llevamos de kaizen hemos hablado en bastantes de ellos de psicología, pero no habíamos hablado con ningún psicólogo aún. Eso, claro, había que remediarlo y creo que hoy lo hacemos a lo grande. Y es que ésta es la primera entrevista de esta cuarta temporada, y con lo que te acabo de decir te puedes imaginar las ganas que tenía de hacerla. De hecho, como seguro que notarás cuando lo escuches, se me quedaron bastantes temas en el tintero. Y eso a pesar de la generosidad de mi invitado, Ramón Nogueras, que se ofreció a que nos extendiéramos más allá del tiempo que habíamos acordado; pero daba la casualidad de que yo me tenía que ir a la boda de mi mejor amigo. En cualquier caso, la próxima vez que hable con Ramón, porque habrá próxima vez, me aseguraré de liberar la agenda. Prometido. Porque Ramón da para mucho. Además de un reputado psicólogo, es docente, consultor y divulgador. De hecho, te he hablado de su libro, “Por qué creemos en mierdas” en más de un capítulo y no puedo sino recomendártelo otra vez. No es sólo una lectura divertidísima para comprender cómo podemos acabar teniendo enormes grupos de gente que cree en las teorías y conspiraciones más extrañas; sino que es una magnífica introducción a muchos mecanismos psicológicos que son fundamentales en nuestra vida, como la disonancia cognitiva o esos sesgos de los que tanto hemos hablado en el podcast.  Y por si todo eso fuera poco, Ramón es, simplemente, un tipo interesantísimo con el que hablar de cualquier cosa. Normal que se me quedaran cosas en el tintero…De verdad espero que disfrutes tanto como yo lo hice con esta conversación con el gran Ramón Nogueras.

Oct 12

1 hr 18 min

(NOTAS COMPLETAS DEL CAPÍTULO AQUÍ: https://www.jaimerodriguezdesantiago.com/kaizen/104-en-busca-de-la-felicidad-iii-cursilerias-metallica-y-sandwichitos-de-nocilla/(opens in a new tab))Le leía a Joan Tubau justo antes de este pasado verano que, según Goethe, sólo tenemos once días felices en nuestras vidas y que él, Joan, cuenta cuatro en sus 31 años y que todos tienen un mismo patrón: buena compañía, ausencia de miedo y libertad de movimiento. Aunque no recuerda ser feliz en los momentos en los que lo fue, porque simplemente estaba disfrutándolos. No sé si sus números cuadran o si esa receta de buena compañía, ausencia de miedo y libertad de movimiento nos asegura vivir días felices, aunque creo que no va desencaminada. Tampoco sé si vamos a conseguir mejorarla en este podcast, pero vamos a intentar hacerla un poco más tangible. Porque hoy toca, por fin, empezar a hablar de técnicas y estrategias que, según algunos psicólogos, podemos usar de manera intencional para combatir esos mecanismos que nos hacen más difícil encontrar nuestra felicidad. Y  ésa es la palabra clave de esa frase, “intencional”, porque estas estrategias son muchas veces contraintuitivas, no nos salen naturales, y van a requerir un esfuerzo. Eso, de hecho, significa que a veces seremos capaces de ponerlas en práctica y otras… pues aquello de que la cabra tira al monte. Nadie dijo que la felicidad fuera sencilla, ¿no?

Oct 5

36 min 29 sec

(NOTAS COMPLETAS Y ENLACES DEL CAPÍTULO AQUÍ: https://www.jaimerodriguezdesantiago.com/kaizen/103-creatividad-i-roba-como-un-artista/)Desde la primera temporada de kaizen, tenía pendiente dedicar algunos capítulos a la creatividad. Todo empezó por culpa de un capítulo de un famosísimo podcast americano, del que ya te he hablado alguna vez: Revisionist History, de Malcolm Gladwell. El capítulo 7 de su primera temporada está dedicado prácticamente por completo a la increíble historia de una canción. Me gustó tanto, que mi primera idea era casi directamente copiarlo y contártela igual. Pero me sabía a poco, no sabía muy bien cómo enfocarlo. Hasta que pensé que, precisamente, podía enfocarlo por ahí: por cómo ser originales copiando.Y es que la originalidad no existe. Todo se construye sobre lo anterior. De eso va el capítulo de hoy. Porque hoy vamos a hablar de creatividad, aunque ¡vete tú a saber a quién se lo habré copiado!

Sep 28

30 min 5 sec

(NOTAS Y ENLACES DEL CAPÍTULO AQUÍ: https://www.jaimerodriguezdesantiago.com/sin-categoria/102-descentralizacion-ii-una-casita-en-nueva-zelanda/)Uno de los cabos sueltos que dejamos al final de la temporada anterior de kaizen fue el de la descentralización. Te decía entonces que un tema que me obsesiona últimamente es la sensación que tengo de que estamos en una época de transición. Me temo que el verano no ha conseguido que se me pase, hay algunas taras que son persistentes. Qué le vamos a hacer. No sé si es cierto que estamos en una época de transición, aunque creo que sí, y tengo claro que de serlo, lo es por muchos factores y de muchas maneras, no de una única. Pero como ya hablamos en la temporada pasada, creo que entre los posibles motivos para un cambio radical en nuestra sociedad está el efecto que internet tiene al descentralizar aspectos que han sido tan esenciales para el mundo que conocemos como la comunicación o la educación. Porque, sí, sigue habiendo medios de comunicación y escuelas y universidades, pero también - y cada vez más - miles de pequeños creadores de contenido que informan, entretienen y a veces hasta educan. También sucede, y puede suceder mucho más aún, con las finanzas, con unas consecuencias más profundas que ganar algo de dinero invirtiendo en Bitcoin por ejemplo. De eso iba, precisamente, el capítulo 99 de kaizen, en el que te hablaba de las predicciones de ese libro que tanto influyó a Peter Thiel. Y no sólo a él, sino también a muchos otros. En aquel capítulo, dimos los primeros pasos para intentar entender por dónde pueden ir los tiros si la revolución crypto, por ejemplo, acaba triunfando. Te animo a escucharlo antes que éste si no lo has hecho aún, porque, si no, lo mismo te cuesta un poco seguir algunas referencias. Sólo a modo de recordatorio, te diré que la esencia de ese capítulo - y en el fondo del libro - es que las naciones estado democráticas que conocemos hoy en día podrían quedarse obsoletas. A medida que la tecnología permite a más porcentaje de la población ganar y controlar su dinero de forma anónima y desde cualquier parte del mundo, habría una especie de cambio en el equilibrio de poder entre los estados y los ciudadanos. Los estados hasta ahora se podían permitir ser poco eficientes y gastar mucho al tener a la mayor parte de sus ciudadanos anclados a su territorio y, por lo tanto, sometidos a sus normas e impuestos. Pero parece que se abre una nueva realidad en la que determinadas profesiones cada vez tienen más fácil trabajar desde cualquier sitio y, además, cobrar de formas que son anónimas y que dejan su dinero a salvo de cualquier tipo de confiscación, robo o impuesto. Y no sólo eso, sino que consiguen capturar una parte de la economía proporcionalmente mayor que el resto. Todo esto vendría a ser el principio de un bucle de realimentación en el que los estados pierdan cada vez más poder y más ingresos, y se vean obligados a competir por atraer a los ciudadanos de mayor valor, que, a su vez, simplemente tratarían a esos estados como proveedores de servicios, eligiendo en cada momento a aquel que mejor se adapte a sus necesidades o creencias. Y esto, que para los que se beneficien de ello puede sonar idílico, tiene indudablemente derivadas complicadas. De hecho, se mire como se mire, el libro tiene tintes apocalípticos. Porque a medida que los estados pierden poder e ingresos las cosas empiezan a complicarse.Al final del capítulo anterior nos quedamos justo al borde del posible colapso que esto traería. Hoy toca ver cómo sucedería, en qué consistiría realmente ser un individuo soberano y qué señales hay en el presente de si vamos - o no - en esa dirección.

Sep 21

23 min 3 sec

(NOTAS Y ENLACES COMPLETOS AQUÍ: https://www.jaimerodriguezdesantiago.com/kaizen/101-en-busca-de-la-felicidad-ii-el-malquerer-supermodelos-y-corazones-rotos/)“La publicidad se basa en una cosa, la felicidad. Y, ¿sabes que es la felicidad? La felicidad es el olor de un coche nuevo. Es ser libre de las ataduras del miedo. Es una valla en un lado de la carretera que te dice que lo que estás haciendo lo estás haciendo bien. Que tú estás bien”Así explicaba ese encantador de serpientes llamado Don Draper la felicidad. Pero eso no es más que la definición de un publicista. Y por más fan que yo sea del personaje, me temo que nos ayuda muy poco en este camino de buscar la felicidad.Si escuchaste el primer capítulo de este especial, recordarás que los psicólogos tienden a diferenciar dos componentes en eso que llamamos felicidad: 1) el bienestar emocional, es decir, experimentar emociones positivas y 2) la satisfacción con la vida, es decir, estar satisfechos con la evaluación que hacemos de nuestra vida. Normalmente hay cierta tensión entre ambas, porque la mayor parte de las cosas que nos dan una de ellas, no nos dan necesariamente la otra, o incluso a veces son contraproducentes para la otra. Y viceversa. Pero lo queremos todo. Así somos los humanos. Para complicar más el asunto, resulta que incluso cuando alcanzamos algo que nos hace felices, nuestra naturaleza nos empuja a que dejemos de apreciarlo. Igual que nos adaptamos a circunstancias negativas y redefinimos nuestras expectativas, lo hacemos también con las positivas. Es lo que los psicólogos llaman la adaptación hedónica.Así que, como decíamos al final de aquel capítulo, seguramente el mayor problema de la felicidad es que no es un estado que se alcanza y en el que nos quedamos a vivir. No es un destino. No basta con seguir una lista de tareas o un mapa y llegar a ella. Es, o al menos eso parece decir la ciencia, una especie de proceso de búsqueda continuo, en el que, una vez que la alcanzamos se diluye y tenemos que reencontrarla, una y otra vez. Con la trampa de que reencontrarla no tiene tanto que ver con buscar, como con favorecer que aparezca. Ese proceso depende mucho de nuestros hábitos, de nuestra mentalidad respecto a lo que nos pasa y cómo vivimos y también de cómo tomamos algunas decisiones en la vida. Tras dedicarle unos cuantos meses de investigación al tema, mi conclusión es que aunque nada nos garantiza ser felices, sí hay estrategias para intentar que sea un poco más fácil conseguirlo. De ellas hablaremos en éste y en algún capítulo más. Y vamos a empezar por todas esas cosas que queremos, porque creemos que nos harán felices, y que, sin embargo, no lo hacen.

Sep 14

32 min 50 sec

Se acabó el verano. O, al menos, mis vacaciones. kaizen ya casi, casi está de vuelta. Y, como demuestra este trailer, me he dejado la vergüenza y la voz en las vacaciones. Esperemos que vuelvan.La semana que viene empezaremos la cuarta temporada del podcast y espero que tengas tantas ganas como yo.Porque ha sido un verano bastante productivo. Es más, llego con muchas ganas de volver a grabar capítulos. o sé si habré encontrado la clave de la felicidad, pero sí he leído un montón de libros y he podido preparar unos cuantos temas para el podcast ya. Y ya que te tengo por aquí, te quiero contar algunas novedades. Escucha, escucha...

Sep 7

7 min 51 sec

(NOTAS Y ENLACES DEL CAPÍTULO AQUÍ: https://www.jaimerodriguezdesantiago.com/kaizen/100-en-busca-de-la-felicidad-i-gardel-una-rueda-de-hamsters-y-la-tozuda-realidad/)Tengo una pregunta bastante personal para ti. Pero no te preocupes, porque obviamente no voy a poder oír lo que respondes. Así que hazlo con sinceridad: de 0 a 10, ¿cómo de feliz dirías que eres?¿Lo tienes? Pues empecemos… En ocasiones, me parece que vivimos en un mundo dominado por esos escaparates en los que hemos convertido a las redes sociales, donde siempre, o casi siempre, mostramos nuestra mejor cara, los planes más divertidos o las comidas más apetecibles. Muchas veces, incluso, tengo la sensación de que cuando nos permitimos ser vulnerables y contar en esas mismas redes sociales que las cosas no van bien en algún aspecto de nuestra vida, no dejamos de hacer un poco lo mismo: de alguna manera, reclamamos una dosis rápida de dopamina, en forma de likes, retweets o comentarios. Algo que nos haga sentir bien, aunque sólo sea por un instante.  Así que en este mundo tan aparentemente feliz, supongo que tengo una pequeña confesión que hacer: a mí me cuesta ser feliz. No me malinterpretes, no te preocupes: no estoy triste, ni mucho menos deprimido, nada por el estilo. Eso son palabras mayores que, sin duda, hay que tratar con especialistas cuando se sufren. No es eso. Cuando empecé a escribir este capítulo, hace unos meses, ponía que si yo tuviera que responder a la pregunta que te hacía al principio del todo, seguramente la mayor parte de las veces mi nota sería alrededor del 6. En este momento está más cerca del 7, la verdad. Será que ya veo asomarse por el calendario las vacaciones.En cualquier caso, no es que esté mal, ya quisiera yo haber sacado un 6 a la primera en más de una asignatura de la carrer y no tener que presentarme unas cuantas veces más hasta aprobar. Pero cuando sólo tenemos una vida y hemos crecido educados en que lo más importante en esta vida es ser felices, pues un 6... como que sabe a poco, ¿no?Y no sólo sabe a poco, sino que es frustrante a veces. No sé si tú te has planteado esto, pero si miro objetivamente mi vida, tendría que tener mucho más que un 6. Para empezar, por nacer en un país desarrollado y en paz, por no tener que temer por mi subsistencia, por tener un techo bajo el que vivir. Por estar sano y que mi familia esté razonablemente sana. Por tener un trabajo estupendo y una novia que me aguanta. ¡Si hasta tengo un podcast en el que contar estas chaladuras mías! ¡Debería ser no un 6, sino un 12! Y sin embargo, casi todo el tiempo se siente como un 6. El caso es que esto no me pasa sólo a mí. La inmensa mayoría de nosotros, independientemente de nuestras circunstancias, nos sentimos así. La estadística dice que habitualmente respondemos alrededor del 6. Por eso, desde la primera temporada de kaizen, éste, el de la felicidad, ha sido un tema que siempre he querido tratar. Y hoy, por fin, 100 capítulos después, ha llegado el momento.

Jul 4

30 min 56 sec

(NOTAS Y ENLACES DEL CAPÍTULO AQUÍ: https://www.jaimerodriguezdesantiago.com/kaizen/99-descentralizacion-i-bisagras-en-la-historia-individuos-soberanos-y-un-futuro-por-descubrir/)Hay en este podcast algunos patrones, unos más evidentes que otros, aunque todos suelen tener que ver con mis obsesiones. Un tema que se repite, de una forma u otra, porque me obsesiona bastante últimamente, es aquello que tiene que ver con mi sensación de que estamos en una época de transición. No sé si esta sensación es cierta, a veces sospecho que todos los seres humanos de todas las generaciones habrán tenido una similar; por aquello de que el tiempo en el que vivimos nos parece el más importante que ha existido. Pero dejando posibles sesgos a un lado, creo que hay motivos objetivos para pensar que estamos en algún tipo de transición. Y, en el fondo, de intentar entender si es cierto o no y por dónde pueden ir los tiros han ido muchos capítulos de kaizen, desde distintas perspectivas. Como los que dedicamos a si estábamos ante un mundo estancado o a todas esas promesas que generan tecnologías como CRISPR o la inteligencia artificial. De forma menos evidente, el capítulo de hace unas semanas dedicado a la cultura hacker, tiene también mucho que ver con esto. Porque en esa sensación que tengo de transición, como te decía entonces, creo que esa mentalidad hacker resuena mucho con el mundo en el que vivimos y, sobre todo, con el que tal vez vivamos. Incluso aquellas lecciones de la historia de los Durant, de las que hemos hablado bastante, también tienen que ver con este tema. Porque están llenas de bisagras en la Historia, de momentos en los que las cosas cambian, normalmente de forma casi pendular, yendo de un extremo a otro. Y es que tengo una intuición a medio formar, de la que te hablé en aquel capítulo 90 de ideas inconexas: en esa posible transición en la que estaríamos embarcados, cada vez veo más señales de fragmentación y descentralización, como si estuviéramos poco a poco empezando a desmontar y reorganizar nuestro mundo desde los cimientos. En fin, que hoy no vamos a resolver si esa transición existe o no y menos aún hacia dónde nos llevaría; es más, no creo que nadie esté capacitado para hacerlo, yo seguro que no, pero lo que sí vamos a hacer hoy es intentar aterrizar esa intuición y añadir una pieza más al rompecabezas. Una según la cual todo el desarrollo tecnológico que hemos vivido alrededor de las telecomunicaciones y la informática en los últimos 60 años nos va a propulsar a una sociedad radicalmente diferente, con sus luces y con sus sombras. Y en ese cambio, esas criptomonedas con nombres raros que tanto suben y bajan de valor últimamente, jugarían un papel fundamental.

Jun 29

25 min 16 sec

(NOTAS Y ENLACES DEL CAPÍTULO AQUÍ: https://www.jaimerodriguezdesantiago.com/kaizen/98-disonancia-cognitiva-trabajos-poco-estimulantes-aliens-y-falsos-recuerdos/)Normalmente, es difícil saber cuál es el instante exacto en el que se produce un gran descubrimiento. Sí, todos pensamos en esos momentos “eureka”, en los que en un ataque de inspiración alguien entiende una verdad fundamental que cambiará el mundo.  Como cuando House se daba cuenta de que lo que tenía el paciente no era Lupus mientras discutía con alguien por cualquier otro tema. Pero lo cierto es que nada tiene un único principio, todo se construye sobre lo que hubo antes.Sin embargo, las historias sí necesitan un comienzo. Y la que te quiero contar hoy, también, aunque empiece casi por accidente. Es 1945, y con apenas 26 años, un joven psicólogo llamado Leon Festinger se une al MIT para trabajar en el Centro de Investigación de Dinámicas de Grupo que acaba de fundar una de las grandes eminencias de la psicología de la época, Kurt Lewin. En uno de sus primeros trabajos, el joven Festinger se encarga de estudiar algo que suena de todo menos apasionante: el impacto de la arquitectura y la ecología en la satisfacción de los estudiantes de la universidad con respecto a sus residencias. Todos hemos tenido trabajos de esos al principio de nuestra carrera. Curiosamente, como parte de aquel estudio, Festinger y sus colaboradores encontraron algunos hallazgos poco esperados al fijarse en cómo se formaban los grupos de amigos. Descubrieron algo inesperado: la proximidad física predecía mejor los lazos sociales que tener gustos o creencias similares. En otras palabras: que tendemos a hacernos amigos de nuestros vecinos o, mejor dicho, que las amistades tienden a surgir según con quién nos encontremos más a menudo. Así contado no parece el descubrimiento del siglo, y según mi propia experiencia no sé cuánta gente sigue haciéndose amiga de los vecinos, pero éste fue el primer paso de un camino que llevaría a uno de los grandes descubrimientos de la psicología: la disonancia cognitiva.

E

Jun 22

25 min 42 sec

(NOTAS Y ENLACES DEL CAPÍTULO AQUÍ: https://www.jaimerodriguezdesantiago.com/kaizen/97-la-estructura-del-mundo-iii-lecciones-de-la-historia-tercera-parte/)El de hoy es el tercer capítulo de esta serie que, como ya te he dicho algunas veces he llamado, de manera demasiado ambiciosa, "la estructura del mundo". Como en los dos primeros, nos vamos a centrar en las lecciones que Will y Ariel Durant sacaron de dedicar toda su vida a estudiar la historia. Aunque el objetivo no es quedarnos con su visión y ya está. Más adelante, hablaremos de otros autores y sus lecciones o predicciones. Y a veces serán complementarias y otras contradictorias, para que así, poco a poco, tanto tú como yo, intentemos hacernos una especie de gran modelo mental de cómo ha funcionado el mundo a lo largo de los siglos y cómo podemos esperar que funcione. Pero no nos adelantemos, hoy tocan los Durant de nuevo y, además, con un montón de temas. Hoy hablamos del papel de la economía, el socialismo y los gobiernos en la historia. Casi nada. 

Jun 15

21 min 34 sec

(NOTAS COMPLETAS DEL CAPÍTULO AQUÍ: https://www.jaimerodriguezdesantiago.com/kaizen/96-guillermo-m-gauna-vivas/)Aunque esta temporada de kaizen va a ser más larga de lo habitual, porque me he empeñado en llegar a los 100 capítulos, inevitablemente nos vamos acercando al final y la de hoy va a ser la última entrevista de la temporada. Pero creo que tanto por los temas que tratamos como por el protagonista pega mucho en este punto del podcast. La semana pasada te hablaba un poco de la Cultura Hacker y de algunos principios que, en el fondo, tienen mucho que ver con la creatividad a la hora de resolver problemas. También, como llevo amenazando toda la temporada, la idea es acabar hablando de la felicidad. Y creo que Guillermo Martínez Gauna-Vivas encaja muy bien en esta mezcla de temas. Su historia es la de alguien con vocación de inventor, con esa curiosidad por entender cómo funcionan las cosas y cómo resolver problemas simplemente experimentando, que es tan propia de la cultura hacker. Pero también es la historia de alguien que en un momento dado de su vida, muy pronto de hecho, se da cuenta de que puede poner al servicio de otros esas habilidades. Guillermo es el fundador de Ayúdame3D. Un nombre que tal vez te suene, porque les dediqué alguna cuña de esas que hago a veces en lugar de tener un patrocinador. Ayudame 3d es una entidad española que se dedica a utilizar la impresión 3D para dar soluciones a personas que han sufrido amputaciones de brazos en todo el mundo. Por un lado, creando prótesis - trésdesis, como las llaman ellos -  a través de una red de colaboradores voluntarios que las imprimen en sus casas. Y, por otro, organizando programas de concienciación y formación sobre la propia tecnología de impresión 3D y cómo ésta puede usarse para ayudar. Y en este camino, yo tengo la sensación de que Guillermo ha entregado y ha encontrado mucha felicidad. Al menos eso fue lo que me transmitió mientras hablábamos.Espero que disfrutes tanto como yo de esta conversación con Guillermo Martínez Gauna-Vivas 

E

Jun 8

1 hr

(NOTAS COMPLETAS  Y ENLACES DEL CAPÍTULO AQUÍ: https://www.jaimerodriguezdesantiago.com/kaizen/95-diez-principios-de-la-cultura-hacker/)Llevo tiempo queriendo dedicar algún capítulo a un concepto del que cada vez se habla más: la descentralización, especialmente con todo el movimiento crypto. Si te suena a chino esto que estoy diciendo, es eso de las criptomonedas, los bitcoins y todas esas palabras raras; pero que, en realidad, va mucho más allá. El caso es que cada vez que me he puesto a leer o a escribir sobre el tema, me vienen a la cabeza, una y otra vez, las promesas de un internet que yo viví de adolescente y que, creo, es el precursor de todo esto. Así que he pensado que vamos a empezar por ahí. Vamos a hablar un poco de la cultura hacker y a intentar rescatar algunos principios útiles para cualquiera. 

Jun 1

25 min 1 sec

(NOTAS COMPLETAS DEL CAPÍTULO AQUÍ: https://www.jaimerodriguezdesantiago.com/kaizen/94-pensamiento-critico-ii-los-trucos-de-feynman/)Jamás pensarías que a alguien se le podría iluminar la cara como a un niño pequeño frente a un puesto de helados hablando de gomas elásticas. Sí, de esas entre naranjas y marrones que venden en las papelerías. Pues a Richard Feynman le pasaba. Y las explicaba, más o menos, así:“Están formadas por unas moléculas alargadas, como si fueran cadenas. Y luego, por otras más pequeñas, que se mueven, vibrando todo el rato, y que golpean una y otra vez, constantemente, a las que tienen forma de cadena. En reposo, las cadenas están arrugadas y como deformadas, porque absorben los golpes de ese bombardeo contínuo.Cuando estiras una goma, lo que haces es enderezar las cadenas en una línea recta, a la vez que el bombardeo se intensifica. Esos golpes constantes, intentan provocar que las moléculas vuelvan a arrugarse y recuperen la forma que tenían en reposo. Y de hecho, generan calor. Si te pones una goma elástica lo suficientemente gruesa entre los labios y la estiras, notarás que se calienta. Y que cuando se relaja, se enfría. Siempre me ha fascinado pensar en las gomas elásticas, en que cuando están aparentemente quietas apretando una pila de papeles, lo hacen a causa del golpear perpetuo de esas moléculas. Si lo miras bien, el mundo es un desorden dinámico constante de cosas que vibran y se mueven. Si aumentas cualquier cosa lo suficiente, dejas de poder verla, no puedes distinguir nada, porque se convierte en un montón de patrones de pequeñas bolas vibrantes. Tenemos la suerte de vivir el mundo a una escala en la que experimentamos los objetos sin tener que preocuparnos de todos esos pequeños átomos.”Por cosas como ésta, Feynman tenía el apodo de “El gran explicador”, porque era capaz de contarte y hacerte entender hasta las cosas más complejas a partir de sus ideas fundamentales. En su obsesión por comprender el mundo, él nos dejó una serie de técnicas y trucos para pensar de manera crítica a los que vamos a dedicar el capítulo de hoy.

May 25

25 min 13 sec

(NOTAS Y ENLACES DEL CAPÍTULO AQUÍ: https://www.jaimerodriguezdesantiago.com/kaizen/93-diseno-vital-iv-el-agua-en-la-que-nadamos/)Dos peces jóvenes nadan el uno junto al otro cuando se encuentran con un pez mayor que nada en dirección contraria y que les saluda de pasada diciendo: “Buenos días, chicos. ¿Cómo está el agua?”Y los dos peces jóvenes continúan nadando en silencio durante un rato hasta que uno de ellos mira al otro y dice: “¿Qué demonios es el agua?”Así, recordándonos que las realidades más obvias, ubicuas e importantes son frecuentemente las más difíciles de ver, empieza uno de los discursos de graduación más recordados de la historia. De hecho, el único que David Foster Wallace dio en su corta vida. Y es a ese discurso, y a algunas ideas relacionadas con él, a lo que vamos a dedicar el capítulo de hoy.Nacido en 1962, Foster Wallace estaba considerado uno de los mejores escritores de su generación. Lamentablemente, se suicidó muy joven, a los 46 años, tras más de 20 peleando con la depresión. Su lucha le da aún más sentido a este discurso, que escribió tres años antes de su muerte, porque, como dice el subtítulo de la edición que yo tengo, "Esto es agua" son “algunos pensamientos, expuestos con motivo de una ocasión especial, sobre cómo vivir con compasión“.El objetivo hoy es repasar las lecciones para la vida que este discurso nos deja. Y en la medida en la que yo sea capaz, relacionarlo con otras ideas. 

May 18

27 min 16 sec

(NOTAS COMPLETAS Y ENLACES DEL CAPÍTULO AQUÍ: https://www.jaimerodriguezdesantiago.com/kaizen/92-productividad-personal-ii-hiperbolas-sapos-y-como-decir-que-no)Después de unos pocos capítulos tal vez más filosóficos o etéreos de lo habitual, he pensado que hoy vamos a volver a poner los pies un poco más en la tierra y en el día a día y a hablar de algo que creo que es práctico y que me consta que os interesa a muchos de los que oís kaizen: la productividad personal. Ya le dedicamos un primer capítulo esta misma temporada para hablar de cómo favorecer nuestra concentración, lo tienes enlazado en las notas. En aquel te contaba de pasada que una de las claves para mí era la priorización y que priorizar no es más que, en el fondo, decir que no a todo, menos a una cosa. Decir que no es la mayor herramienta de productividad que yo conozco. Pero nos cuesta. Nos cuesta mucho. Por eso, a la importancia de decir que no y a cómo hacerlo, le vamos a dedicar el capítulo de hoy. 

May 11

20 min 8 sec

(NOTAS COMPLETAS Y ENLACES DEL CAPÍTULO AQUÍ: https://www.jaimerodriguezdesantiago.com/kaizen/91-la-estructura-del-mundo-ii-lecciones-de-la-historia-segunda-parte/)Hace unas semanas empezamos una serie que la verdad es que no sé adónde nos llevará y que en un acto de inconsciencia llamé “la estructura del mundo”. Puede que sea demasiado nombre para el contenido que le voy a saber dar, pero se hará lo que se pueda. El objetivo es intentar armarnos con al menos algunas ideas y conceptos clave para entender el pasado, cómo hemos llegado hasta donde estamos hoy y, tal vez, qué podemos esperar del futuro. No vamos a intentar aprender historia como en el colegio, ni fechas, ni nombres, porque además se me daba fatal; sino más bien a tratar de leer entre líneas los patrones que explican, aunque sólo sea en parte, nuestro mundo. Lo que vendría a ser en el fondo, un modelo mental, obviamente simplificado, de algo tan enormemente complejo como el mundo de hoy, de ayer y de mañana.En aquel primer capítulo de hace unas semanas, empezamos a repasar uno de los libros con mayor densidad de aprendizajes sobre la historia que conozco y que sin duda hace honor a su nombre: lecciones de la historia, de Will y Ariel Durant. Hoy vamos a seguir profundizando en él, y en sus lecciones, pero no sin antes recordarte algo que ya comenté entonces. Éstas no dejan de ser las lecciones extraídas por una pareja de historiadores nacidos a finales del siglo XIX y que publicaron este libro en 1968. Desde entonces, ha cambiado mucho cómo vemos el mundo hoy y también cómo interpretamos la historia, así que si lees el libro o incluso en estos capítulos del podcast, seguro que encuentras algunas cosas que tal vez no te encajen. Y eso creo que es estupendo, porque no invalida todo lo demás. Simplemente nos recuerda que es una perspectiva diferente. Igual que la nuestra lo será de la de quienes nos lean dentro de 60 u 80 años. Pobrecitos ellos. 

May 4

18 min 19 sec

(NOTAS COMPLETAS AQUÍ: https://www.jaimerodriguezdesantiago.com/kaizen/90-ideas-inconexas-algoritmos-descentralizacion-y-el-emoji-del-monito/)El capítulo de hoy en realidad iba a ir sobre otro tema, que ya caerá, pero una serie de lecturas, escuchas y, sobre todo, acontecimientos me han hecho cambiar de planes. Una anécdota ha servido de catalizador para disparar algunas ideas que tenía a medio cocinar en la cabeza a partir de distintas lecturas y conversaciones que he tenido últimamente sobre el papel de los algoritmos, la corrección política, la descentralización y todo lo que esto dice sobre nosotros como sociedad. Sinceramente, no sé si seré capaz de darle mucho orden, ni si llegaré a muchas conclusiones. Podríamos decir que es un capítulo experimental. Pero al menos espero que sirva como comienzo para un debate contigo mismo o contigo misma. O, por qué no, entre tú y yo. Vamos a ver qué tal sale el experimento. 

Apr 27

23 min 1 sec

(NOTAS Y ENLACES DEL CAPÍTULO AQUÍ: https://www.jaimerodriguezdesantiago.com/sin-categoria/89-oriol-romeu-constancia-inversion-y-libros-a-patadas/)La de hoy es una entrevista un poco diferente. Para empezar porque hasta hace unas pocas semanas yo sabía de su protagonista por su faceta más conocida. Su nombre es Oriol Romeu, es futbolista, y a sus 29 años ha pasado por el Barcelona, el Chelsea, el Valencia, el Stuttgart y el Southampton. Yo le conocía como futbolista, pero no era consciente de las inquietudes que él tenía, lo mucho que le gusta leer o su interés por el mundo de la inversión. Y mucho menos aún tenía idea de que fuera oyente de kaizen.Cuando lo descubrí, porque él tuvo la generosidad de contarlo en una entrevista que le hicieron, me lancé a la oportunidad de organizar esta charla. Y es que no suele ser sencillo llegar a deportistas de élite, menos aún a futbolistas de élite, y pasarte más de una hora hablando un poco de todo, como ya es marca de la casa en las entrevistas de kaizen. El camino hasta la élite, en cualquier campo, es fascinante y está lleno de lecciones sobre cómo gestionar nuestros éxitos, nuestros fracasos y, en general, a nosotros mismos. Alguien como Oriol es el resultado de un proceso de selección brutal. Sólo en España hay más de un 1.000.000 de jugadores federados de fútbol. Más todos los que le hemos dado patadas a un balón con mayor o menor acierto en todo tipo de ligas municipales, universitarias o en simples pachangas con amigos. En Primera División sólo juegan unos 500 futbolistas, de los cuales menos de 300 son españoles. O, visto de otro modo, sólo uno de cada 1800 niños federados en categorías inferiores llega a Primera División. Y ya no me atrevo ni a calcular los poquísimos que llegan a los clubes más punteros, como el Barcelona o el Madrid. De todo ese camino, pero también de sus libros preferidos y de cómo piensa sobre sus finanzas o su retirada charlamos Oriol y yo. Con el ánimo de usar herramientas nuevas para mejorar el podcast, la lié un poco y conseguí lo contrario. Por torpeza mía, tuvimos algunos problemas técnicos, así que el sonido no es tan bueno como me gustaría y desgraciadamente no se grabó bien el vídeo, así que en youtube sólo vas a encontrar el audio esta vez. Pero lo importante es el contenido, y de verdad creo que merece mucho la pena. Yo me lo pasé muy bien y aprendí mucho, así que espero que disfrutes tanto como yo de esta conversación con Oriol Romeu.

Apr 20

1 hr 16 min

(NOTAS COMPLETAS Y ENLACES DEL CAPÍTULO AQUÍ: https://www.jaimerodriguezdesantiago.com/kaizen/88-modelos-mentales-14-los-pollos-hermanos-un-king-kong-flamenco-y-queso-suizo/)Ha vuelto a pasar, qué le vamos a hacer. Me he puesto a escribir sobre modelos mentales y ha salido una combinación de temas que parece sacada de un sueño de Dalí. Si Dalí hubiera visto Breaking Bad. Porque se me han juntado Los Pollos Hermanos, un King Kong flamenco y queso suizo. Para contarte algunas ideas útiles sobre cómo diseñamos sistemas para cuando funcionan y, sobre todo, para cuando dejan de hacerlo. Será que necesito vacaciones o algo.  

Apr 13

17 min 48 sec

(NOTAS Y ENLACES DEL CAPÍTULO AQUÍ: https://www.jaimerodriguezdesantiago.com/kaizen/87-pensamiento-critico-palomas-bailarinas-mickey-mouse-y-un-kit-para-detectar-charlatanes/)Iba a empezar diciendo que nunca en la historia el pensamiento crítico había sido tan necesario como ahora. Pero me he dado cuenta de que no lo sé. Esa misma afirmación habría que mirarla con sentido crítico: no puedo demostrar que fuera cierta. De hecho, pensándolo bien, seguramente el pensamiento crítico habría sido tanto o más necesario que ahora cuando seguíamos ciegamente a chamanes, curanderos o alquimistas; tal vez lo era también cuando las religiones gobernaban nuestras vidas a través de dogmas que había que aceptar sí o sí. O, sin duda, ojalá hubiéramos sido más críticos cuando a algún chalado se le ocurría una solución final basada en que la suya era la raza superior.Pero la diferencia entre entonces y ahora, tal y como lo veo yo - al menos -, es que en todos esos momentos de la historia, la capacidad de exponernos a ideas diferentes, de contrastar lo que nos decían por nosotros mismos era muy limitada. Y ahora, de hecho, el problema que tenemos es el contrario. Estamos bombardeados por todo tipo de información, y aquí sí puedo afirmar que más que nunca. A un ritmo y un volumen que jamás habíamos tenido que enfrentar. Nos llega, además, por canales para los que la mayoría de nosotros no tenemos un criterio claro con el que distinguir lo que es fiable de lo que no lo es. Es más, acabamos metidos sin querer en las famosas burbujas de información, en las que, por ejemplo en redes sociales, vemos muchas más veces opiniones que coinciden con la nuestra que contrarias. Y esto nos genera una falsa sensación de consenso y de que tenemos razón. El experimento que te he contado al principio lo he sacado de un estupendo libro de Ramón Nogueras, que muy acertadamente se llama: Por qué creemos en mierdasComo bien dice Ramón, y como hemos hablado mucho en este podcast, estamos equivocados en todo: la forma en la que procesamos la información, a través de nuestra psicología o incluso de nuestros propios sentidos, nos lleva continuamente a engaño. Sólo así se explica que la mayoría nos creamos más inteligentes, más guapos o más simpáticos que la media o que la mayoría de los ciudadanos de diferentes países crea que el porcentaje de inmigrantes en su país es más del doble del que realmente es. No somos racionales, por más que nos gustaría. De hecho, esa falta de racionalidad nos lleva muchas veces a creer cosas sin cuestionarlas. Algunos creen en los extraterrestres, otros en los espíritus, otros en la homeopatía o en los amuletos de la suerte. A otros a veces nos lleva a creer en los programas electorales de los partidos políticos, nadie es perfecto.Y para hacerlo todo aún más complicado, a nuestra inevitable irracionalidad, le hemos añadido el postmodernismo. De pronto, todas las ideas son igualmente respetables (excepto las que, por lo que sea, caen en el terreno de lo políticamente incorrecto - pero eso lo dejamos para otro día). Todo es subjetivo y relativo. Leyendo el libro de Ramón Nogueras, no he podido evitar relacionarlo con otro libro maravilloso: El mundo y sus demonios, de Carl Sagan. Y también con algunas ideas sueltas de otros sitios. Así que he pensado dedicarle este capítulo a intentar poner un poco de orden, en esta cabeza dispersa que tengo, alrededor del pensamiento crítico. A ver qué sale.

Apr 6

29 min 58 sec

(NOTAS COMPLETAS DEL CAPÍTULO AQUÍ: https://www.jaimerodriguezdesantiago.com/kaizen/86-el-mapa-de-las-culturas/)Hace ya unas semanas dedicamos un capítulo a La mirada del lenguaje, es decir, a cuánto de nuestra forma de ver el mundo es innato y cuánto es cultural. Poco después, Nacho, un oyente del podcast, me recomendó un libro llamado The Culture Map. Que supongo que sería algo así como “el mapa de la cultura” en español, si estuviera traducido, pero yo no lo he encontrado - no sé si existe -. Y la verdad es que me ha parecido una muy buena continuación de aquel capítulo.Su autora es Erin Meyer, que ha escrito también, junto a Reed Hastings, el fundador de Netflix, otro libro muy de moda ahora mismo: No rules rules o Aquí no hay reglas (éste sí está en castellano), precisamente sobre la cultura interna de Netflix.Meyer es profesora de INSEAD, una de las escuelas de negocios más prestigiosas de Europa, y se dedica principalmente a intentar descifrar cómo pensamos, lideramos y trabajamos en diferentes culturas y cómo esto nos afecta de formas de las que ni siquiera solemos ser conscientes.The Culture Map es un libro que a mí me ha parecido fascinante sobre algunos conflictos que surgen cuando alemanes, españoles, brasileños, americanos, indios, chinos o japoneses interactuamos entre nosotros y que nacen de la cultura en la que nos hemos criado. Yo, desde luego, he reconocido muchas de las vivencias que he tenido en los últimos años trabajando con gente muy diversa.Y es curioso porque, cada vez más, nos gusta pensar que somos ciudadanos del mundo, que viajamos a distintos países, trabajamos con personas de orígenes muy diferentes o nos pasamos el día viendo películas y series en otros idiomas. Y quizás esto nos hace aún más inconscientes de hasta qué punto la cultura en la que nos hemos criado sigue dominando la manera en la que preferimos comunicarnos, por ejemplo.Claro que las diferencias culturales son siempre un tema un poco peliagudo. Y tengo la sensación de que vamos a caminar todo el capítulo por un campo de minas, la verdad. Para empezar, porque tendemos a caer en los estereotipos, en eso de que “están locos estos romanos” que decía Asterix. Y cuando lo hacemos, alguien nos dice que no es cierto, que conoce a un alemán impuntual, irracional e impulsivo. Que no se puede generalizar. Y tiene razón, aunque yo creo que a medias.Efectivamente, es difícil generalizar. Y más aún si lo hacemos con estereotipos, porque aunque suelen basarse en aspectos de la realidad, no la recogen completa. La realidad es más sutil. Pero no por ser más sutil deja de encerrar patrones culturales.Luego, claro, hay variaciones individuales. Si te pregunto cómo somos los madrileños, tal vez digas que chulos. Una mala fama, claramente inmerecida, cuando algunos de nosotros somos los más humildes del mundo. Bromas aparte, sí, hay diferencias individuales dentro de cualquier cultura, afortunadamente. Cada uno de nosotros somos únicos a nuestra manera.Pero pensar que nuestro comportamiento es sólo el producto de nuestra forma de ser, es tan erróneo como pensar que podemos ser reducidos a estereotipos. En una reunión, tal vez nos parezca que un compañero chino no participa porque no tiene nada que decir o no le interesa el tema cuando, simplemente, en su cultura no es educado intervenir si no te piden tu opinión. Aunque sea el chino más extrovertido del mundo.Por eso creo que tiene mucho mérito el trabajo que hace Erin Meyer en el libro y en cómo aproxima el tema. Ella creo que consigue evitar casi todas las minas.Primero, porque pone el foco en nosotros mismos y explica que nuestra propia cultura tiene una influencia enorme no sólo en cómo nos comportamos, sino en cómo percibimos el comportamiento del resto. Estamos condicionados para percibir la forma de hacer las cosas a la que estamos acostumbrados como la preferible. Y podemos pasarnos la vida entera en ambientes multiculturales y viajando alrededor del mundo y sin embargo seguir siendo completamente ciegos a cómo nos impactan las diferencias culturales, simplemente porque nos convencemos de que son, eso, estereotipos reduccionistas o de mal gusto y que lo que importa es conocer realmente a la persona. Como si las dos cosas fuesen incompatibles.Con estas premisas, Meyer plantea el libro alrededor de 8 dimensiones que miden cosas como la cantidad de información implícita o explícita a la que estamos acostumbrados en cada país, cómo persuadimos o cómo generamos confianza. 

Mar 30

33 min 16 sec

(NOTAS DEL CAPÍTULO AQUÍ: https://www.jaimerodriguezdesantiago.com/kaizen/85-juegos-infinitos-primeras-frases-mario-y-fray-perico-y-su-borrico/)El otro día, Iván Ferreiro, el músico, me complicó el resto de mi vida en apenas 30 segundos.Todo porque le escuché decir que lo más importante de una canción es la primera frase, que esa marca el resto, porque te ubica en un lugar determinado o en una mentalidad concreta. Y, claro, no pude evitar pensar que para un podcast no es muy diferente. Cómo empieza el capítulo no sé si siempre sirve para crear un ambiente en la cabeza de quien lo escucha, pero sí que es fundamental para captar su atención. Eso creo yo, al menos. Y eso explica muchos de los estrafalarios comienzos que han tenido algunos de los capítulos de kaizen.A la vez, oirle a él decir eso, es una condena para un maniático como yo. Significa que voy a estar obsesionado con la primera frase de cada capítulo, de ahora en adelante, hasta el infinito. Al menos en éste he podido usar al propio Iván para resarcirme. Gracias, majo. Todo lo que he dicho hasta ahora, tiene aparentemente poco que ver con el tema del capítulo de hoy. Pero cuando jugamos a juegos infinitos, en el fondo la meta es acercarnos a un imposible: a que cada canción sea la mejor que podía ser o cada capítulo el mejor que podíamos hacer. Y nunca lo vamos a conseguir. Pero da igual. Porque el objetivo es seguir jugando y la mejor forma de hacerlo es disfrutar de cada paso.

Mar 23

18 min 1 sec

(NOTAS COMPLETAS DEL CAPÍTULO AQUÍ: https://www.jaimerodriguezdesantiago.com/kaizen/84-la-estructura-del-mundo-i-lecciones-de-la-historia-primera-parte/)Lo confieso: soy un enorme ignorante de la historia. En el colegio, me aburría profundamente y no he hecho muchos esfuerzos en solucionarlo después, la verdad. Sin embargo, creo que hay lecciones que sacar de cómo los humanos hemos vivido en el pasado. Aunque, sin exagerar, porque no puedo estar más de acuerdo con eso de que comportamientos pasados no predicen comportamientos futuros. Ningún momento es igual a ningún otro, ni nosotros somos los mismos. O como decía Heráclito: “Ningún hombre puede cruzar el mismo río dos veces, porque no será el mismo agua, ni el mismo hombre”Vamos, que tendemos a decir que la historia se repite, aunque nunca se repita igual. Pero a veces se parece. Una cosa es que el pasado no nos permita adivinar el futuro y otra que no pueda darnos ideas y ayudarnos a entender algunas de las posibilidades.Como te decía, estoy muy lejos de haber subsanado mi profunda ignorancia, pero en los últimos años sí he intentado construir una pequeña base de conocimiento sobre la historia, para entender un poco mejor cómo hemos llegado hasta donde estamos y qué patrones tal vez se repitan en el futuro. Así que he pensado que podemos dedicar una pequeña serie, no tanto a momentos concretos de la historia, sino a los patrones que hay por debajo. A eso que encontraríamos si fuéramos capaces de leer entre líneas y que, en un estúpido ejercicio de falta de modestia, he llamado “La estructura del mundo”. Olé, a ver cómo le damos contenido ahora.

Mar 16

19 min

(NOTAS Y ENLACES DEL CAPÍTULO AQUÍ: https://www.jaimerodriguezdesantiago.com/kaizen/83-adela-conchado-crisis-climatica-montanas-de-valor-y-un-poco-de-optimismo/)La de hoy es una de las entrevistas que más tiempo me ha llevado hacer. No por la predisposición de su protagonista, sino porque a mi habitual torpeza para organizarlas se unieron los efectos de la pandemia. Pero la espera creo que ha merecido la pena.Te contaba hace unos cuantos capítulos, en el número 74, que no hay mejor proyecto Apollo para los tiempos que vivimos que buscar una solución a lo insostenible de nuestro impacto en el planeta, a cómo estamos superando casi todos los límites que la ciencia ha identificado como seguros. Es algo en lo que creo profundamente y no ya desde un punto de vista ecologista o de amor a la naturaleza, que también, pero, sobre todo, desde el egoísmo. O nos ponemos las pilas o lo que viene puede ser terrible.Llegaba yo con esta visión pesimista a la conversación de hoy y esperando salir aún un poco más deprimido y, curiosamente, me ha dado algún rayo de luz. Y si ella es más optimista que hace unos pocos años, yo también lo seré. Porque Adela Conchado, además de una persona absolutamente encantadora, es para mí un referente en sostenibilidad y, más concretamente, en economía circular. Como ella misma cuenta, lleva toda una vida fascinada con la naturaleza y, de ella, más de una década abordando la enorme bola de complejidad que es nuestra sostenibilidad desde diferentes ángulos que combinan la ingeniería, la sociología y la economía. Y aunque ella no lo cuenta, me consta que ha recibido numerosos reconocimientos, entre otros el de haber sido elegida como una de las 100 personas líderes económicas del mañana en España, en dos años consecutivos. En fin, que después de haberle dedicado yo un capítulo a los límites planetarios, me parecía imprescindible que pasara por kaizen alguien que supiera mucho más que yo del tema, y nadie mejor que ella. Así que no me enrollo más, espero que disfrutes tanto como yo de esta conversación con Adela Conchado

Mar 9

1 hr 4 min

(NOTAS Y ENLACES DEL CAPÍTULO: https://www.jaimerodriguezdesantiago.com/kaizen/82-modelos-mentales-13-un-sinfin-de-sillas-montanas-rusas-y-croquetas/ )“Si la gente no cree que las matemáticas son simples, es sólo porque no se dan cuenta de lo complicada que es la vida“Ojalá esta frase se me hubiera ocurrido a mí. Pero no. Es de John von Neumann. Teniendo en cuenta que fue uno de los grandes matemáticos del siglo XX, pues como que, a lo mejor, le quita un poco de credibilidad a eso de que las matemáticas son simples. Estarás pensando que lo serían para él, en todo caso. Te puedo decir que a muchos de nosotros, pobres estudiantes de teleco, no nos parecían precisamente simples. Desde luego no en primero de carrera. Por entonces, dos palabras nos causaban cierto pánico: álgebra y cálculo. Y en uno de esos ejercicios absurdos que hago a veces de arriesgarme a que la mitad de la audiencia del podcast salga corriendo despavorida, no sé por qué, me ha parecido buena idea que dediquemos el capítulo de hoy, principalmente a eso: al álgebra y al cálculo. Y a alguna cosa más, que ya sabes que cuando toca hablar de modelos mentales, las mezclas que salen son raras.

Mar 2

21 min 29 sec

(NOTAS COMPLETAS Y ENLACES AQUÍ: https://www.jaimerodriguezdesantiago.com/kaizen/81-como-funciona-la-innovacion/)En 1958 Leonard Read escribió “Yo, el lápiz”, un brillante ensayo sobre el liberalismo. En él relata el milagro que supone un simple lápiz y el hecho de que tantas y tantas personas, energías y tareas se organicen para fabricarlo, sin conocerse entre sí y sin que casi ninguno de ellos, individualmente, quiera realmente producir un lápiz; simplemente cambian la minúscula fracción de conocimiento que tienen que es útil en el proceso por dinero para satisfacer sus propias necesidades. El lápiz finalmente es sólo el resultado de la libertad individual y una necesidad que otros pueden satisfacer.Es un texto escrito en un momento muy concreto, los años 50 del siglo XX, en el que aún había una pugna entre el comunismo y el capitalismo. Y es, claro, una exaltación del capitalismo. Pero más allá de eso, es también una ventana al tema del que vamos a hablar hoy: cómo funciona la innovación.De la innovación, en realidad, hemos hablado bastante en kaizen. Muy al principio del podcast, le dedicamos un capítulo entero a modelos mentales que tenían que ver con la innovación. Hemos tratado también temas como el aparente estancamiento que ha sufrido el desarrollo tecnológico en los últimos 50 años, cómo vamos a necesitar retomar la senda que marcó el proyecto Apollo, si queremos sobrevivir como especie; o, hace muy poquito, en la entrevista con Javier González Recuenco, cómo hay grandes atractores que influyen en nuestro progreso. Así que, sinceramente, no tenía pensado dedicar otro capítulo al tema tan pronto, pero hace unas semanas me encontré con este texto de Leonard Read, con un libro, How Innovation Works – Cómo funciona la innovación – de Matt Ridley y con una conversación entre el propio Matt y Naval, justo de quien te hablaba en el capítulo anterior. Y de ese mejunje surgieron algunas ideas que me cambiaron un poco la perspectiva. Así que he pensado que tal vez te gustaría escucharlas

Feb 23

25 min 3 sec

(NOTAS Y ENLACES DEL CAPÍTULO AQUÍ: https://www.jaimerodriguezdesantiago.com/kaizen/80-diseno-vital-iii-de-inmigrante-pobre-a-guru-de-silicon-valley-parte-1/)Naval es un personaje que me inquieta. Por un lado, es evidentemente un tipo enormemente inteligente, con una vida apasionante. Por otro, a veces tengo la sensación de que lo que dice suele ser interesante, pero que lo parece mucho más aún por la rotundidad con la que lo dice. Seguramente es mi propio sesgo, pero tiendo a sentir desconfianza de quien no deja espacio a estar equivocado cuando habla.En cualquier caso, está claro que el raro soy yo. Naval ha pasado de ser considerado un fundador tóxico en Silicon Valley, después de ir a juicio contra algunos grandes fondos en su primera empresa, a una especie de gurú filosófico moderno. Es uno de los tipos más admirados del mundo startup. Y eso es lo otro que me pone un poco en guardia.En los últimos tiempos, parece que grandes fundadores o inversores tecnológicos se están convirtiendo en una especie de guías vitales para todo. Lo mismo son capaces de montar una empresa mil millonaria que saben cómo arreglar el problema del COVID o cómo encontrar la paz espiritual. Yo soy el primer culpable de esto. A millones de años luz de distancia en mis logros de ellos, aquí estoy, en esta especie de homilía semanal que me he montado, contándote mis mier... mis ideas. Así que si yo puedo, cómo no van a poder aquellos que son infinitamente más inteligentes y con experiencias mucho más intensas.Pero, quizás porque veo mis propias limitaciones cada semana, creo que es interesante mantener una actitud abierta pero crítica con todo el mundo, también con un tipo que ha demostrado ser un genio de los negocios, pero que te da consejos rotundos sobre cualquier otro tema, porque no necesariamente va a tener razón. Creo que hay poca gente que admire más a Steve Jobs de lo que le admiraba yo, pero si el tío un día se hubiese puesto a darme consejos sobre salud, viendo cómo se cuidó, espero que la admiración no me cegara.Si he hecho esta apelación al espíritu crítico, que creo que es muy sano y que el propio Naval aprobaría, es porque es un tipo brillante. Es muy fácil quedarse fascinado con lo que dice y cómo lo dice, sin darle ni media vuelta a si tiene sentido o no, para cada uno de nosotros. Pero bueno, cumplido el aviso, ahora sí, vamos a intentar sacar de él algunas lecciones sobre cómo vivir.Seguramente nos lleve más de un capítulo, porque a lo tonto en distintos foros y en distintos momentos, él ha hablado mucho de distintos temas que encajan muy bien con esto del diseño vital. Afortunadamente, un tipo llamado Eric Jorgenson los ha recopilado en un libro y me ha hecho la vida mucho más fácil. Te lo dejo enlazado en las notas, por si quieres tenerlo tú también.Eso sí, voy a hacer un esfuerzo por no repetir machaconamente lo que dice Naval, que puedes encontrarlo en infinitos sitios de internet - y en su propia podcast, sin ir más lejos -. De hecho, no te voy a contar todo lo que dice, sólo lo que me parezca más importante y en la medida en la que pueda voy a intentar relacionarlo con otras cosas que yo haya podido leer o pensar al respecto y con otras personas que conozca.Dicho todo esto, vamos a por el primer tema que yo le oí contar. Bueno, le leí, mejor dicho. Vamos a hablar de pasta. 

Feb 16

23 min 25 sec

(ENLACES Y NOTAS COMPLETAS DEL CAPÍTULO AQUÍ: https://www.jaimerodriguezdesantiago.com/kaizen/79-la-psicologia-de-charlie-munger-y-iv-mus-gotas-mal-puestas-y-bobadas/)Llegamos al cuarto, y esta vez sí, último capítulo sobre las tendencias psicológicas que Charlie Munger considera más importantes. Nos quedan 10 por repasar, y puede que sea algo más largo que los anteriores, pero, como verás, muchas de ellas las hemos mencionado ya en alguno de estos casi 80 capítulos que llevamos de podcast, así que por algunas pasaremos más rápido.En cualquier caso, con Munger siempre se aprende, así que no te lo pierdas.Imagen del capítulo: Photo by Evopure CBD on Unsplash

Feb 9

25 min 41 sec

(NOTAS COMPLETAS Y ENLACES DEL CAPÍTULO AQUÍ: https://www.jaimerodriguezdesantiago.com/kaizen/78-la-mirada-del-lenguaje/)Londres, 1858. Apenas unos meses antes de que Darwin y Russel Wallace presenten conjuntamente una teoría sobre la evolución de las especies, el Honorable William Gladstone, un político inglés cada vez más popular, acumula ya tres años languideciendo en la bancada de la oposición del parlamento británico. Nadie sabe aún que se convertirá en primer ministro una década después y menos aún puede nadie sospechar que acabará siendo considerado uno de los mayores estadistas de Inglaterra. A pesar de su, de momento, limitado éxito político; a sus 49 años Gladstone es conocido por dos cosas: por sus inagotables energías y por dedicarlas a estudiar compulsivamente las obras de Homero. Según él, la Ilíada y la Odisea son el fenómeno más extraordinario en toda la historia de la cultura de la humanidad. Tal es su obsesión que ese mismo año publicó tres tomos, con más de 1.700 páginas en total, que radiografiaban hasta el más ínfimo detalle de la obra de Homero. De hecho, al final del primer tomo, hay un capítulo extraño. Su título desde luego no augura nada emocionante, se llama: “La percepción y uso del color por Homero”. A pesar de ese título, sus conclusiones son tan revolucionarias que sucede lo inevitable: Gladstone se convierte en el hazmerreír de los intelectuales de su época. Pero, no mucho tiempo después, esas mismas conclusiones serían el germen de una lucha que lleva más de 150 años librándose incansablemente: la batalla, entre la cultura y la naturaleza, por el control del lenguaje.  Imagen del capítulo: Photo by Joshua Rondeau on Unsplash

Feb 2

21 min 7 sec

(NOTAS COMPLETAS DEL Y ENLACES DEL CAPÍTULO AQUÍ: https://www.jaimerodriguezdesantiago.com/kaizen/dos-anos-de-kaizen/)Hace muy poco que se cumplieron dos años de vida del podcast y quiero contarte algunas cosas sobre el mismo y algunos planes de futuro. Photo by Hipster Mum on Unsplash

Jan 31

12 min 18 sec

(NOTAS DEL CAPÍTULO: https://www.jaimerodriguezdesantiago.com/sin-categoria/77-javier-g-recuenco-regueton-el-sr-lobo-y-los-corses-de-ballena/)Siempre intento que los capítulos de kaizen tengan una alta densidad de información. Que en cada minuto de escucha se concentren el mayor número posible de ideas y conceptos interesantes. Bien porque los mencione yo explícitamente o bien porque puedan servir para que tú hagas tus propias conexiones con lo que ya sabes. Y, a lo mejor es sólo una percepción mía, pero creo que la entrevista de hoy es seguramente uno de los capítulos con mayor densidad de información. Al menos, volviendo a escucharla, yo he tenido la sensación de que se iban acumulando en mi cabeza miles de referencias y de hilos de los que tirar. Desde luego, esto sí puedo asegurártelo, es de los que más enlaces, libros, documentales e ideas he tenido que recopilar en las notas del capítulo. Aunque para quien conozca al entrevistado de hoy, seguro que nada de lo que acabo de  decir es una sorpresa. Si esto fuera un podcast con pretensiones seguramente su presentación incluiría palabras como visionario, polímata o, no sé, tal vez gurú. Pero ni él las usa para presentarse, ni yo creo que haga falta adornar el envoltorio cuando el contenido es bueno. Javier G. Recuenco tiene una carrera interesantísima, empezando en el plano más técnico de la informática y ahora dedicado a la resolución de problemas complejos y al futurismo de frontera. Es decir, en el fondo a intentar entender de verdad qué y cómo va cambiando este mundo tan acelerado en el que vivimos. Es también el presidente de la rama española de la mayor asociación de personas con alto cociente intelectual del mundo. Y, como queda claro en la entrevista, es un devorador de libros enamorado del Heavy Metal. Por delante tienes algo más de una hora en la que espero que disfrutes tanto como yo de esta conversación con Javier G. Recuenco. 

Jan 26

1 hr 16 min

(NOTAS COMPLETAS DEL CAPÍTULO AQUÍ: https://www.jaimerodriguezdesantiago.com/kaizen/76-toma-de-decisiones-vi-la-vida-es-poker-no-ajedrez/)Ahora que tan merecidamente de moda está Gambito de Dama, pensemos por un momento en el ajedrez. En el fondo, no es más que una sucesión de decisiones en las que nuestro acierto determinará nuestro resultado. Como la vida misma, ¿no?No exactamente. Aunque seguro que es útil para enseñarnos a tomar algunas decisiones, la vida se parece mucho menos al ajedrez que al poker, por ejemplo. A todas horas tomamos decisiones en nuestra vida. En ámbitos tan dispares como los negocios, las relaciones personales o nuestra salud. Pero casi todas ellas tienen en común que están sometidas a la suerte, a la incertidumbre, al riesgo y, a veces, al engaño. Todos ellos, factores muchos más propios del poker que del ajedrez. Porque, en el ajedrez, no hay información oculta, ni incertidumbre, ni la suerte influye: todas las piezas están sobre el tablero y sabemos exactamente la posición de cada una de ellas y los movimientos que pueden hacer. De hecho, es sólo un juego porque las posibles combinaciones son tantas que nos es imposible abarcarlas con nuestro cerebro; pero no deja de ser un enorme ejercicio de computación en el que siempre puede haber una decisión óptima. Y nuestra vida, desgraciadamente, no es así. El azar, la suerte, existe. Casi nunca tenemos toda la información, solemos tener que decidir sin conocer partes del problema. O sin saber cómo van a reaccionar otras personas, ni tan siquiera cuáles son sus posibles opciones. La vida es más poker que ajedrez. Ésta es al menos la teoría de Annie Duke. Claro, que ella fue jugadora profesional de poker y ahora escribe libros, qué va a decir, si no. Pero creo que tiene razón. Y de esta forma de ver las decisiones en la vida creo que se puede aprender mucho.

Jan 18

19 min 38 sec

(NOTAS COMPLETAS DEL CAPÍTULO, AQUÍ: https://www.jaimerodriguezdesantiago.com/kaizen/75-productividad-personal-ii-de-lo-minimo-a-lo-esencial/)¿Qué pasaría si 33 fuera el número máximo de prendas, incluidos zapatos y accesorios, que puedes vestir durante 3 meses? ¿Cómo afectaría eso a tu vida?¿Y si además de la ropa, sólo te permitieras tener, no sé, 100 posesiones personales? O 200, me da igual.Si estás en casa, mira a tu alrededor. Cuenta por un momento, la cantidad de cosas que te pertenecen, simplemente las que están al alcance de tu vista. ¿Cuántas son realmente imprescindibles?Tal vez es por la influencia estética japonesa, tal vez los gustos arquitectónicos actuales o el impacto de Apple. O quizás son las tendencias tecnológicas, que nos llevan de un mundo basado en la propiedad a otro basado en el acceso. O puede que simplemente sea una moda. Pero desde hace ya unos años, el minimalismo es una idea cada vez más presente en nuestra sociedad. A veces la usamos para reinventarnos y otras para hacer como que nos reinventamos. Pero, sea por lo que sea, es uno de los temas que más oyentes de kaizen habéis pedido que tratemos, desde la primera temporada. Y hoy, por fin, ha llegado el día. 

Jan 12

18 min 58 sec

(NOTAS COMPLETAS DEL CAPÍTULO AQUÍ: https://www.jaimerodriguezdesantiago.com/kaizen/74-un-proyecto-apollo-para-el-siglo-xxi/)¡Llegamos al último capítulo de kaizen en este 2020! Pero antes de cerrar el año, y tomar unas pocas semanas de descanso, quería continuar un tema que tratamos hace unos meses, aunque en realidad parece mucho más tiempo, y que, por diversos motivos, se quedó tan estancado como su título.Fue en el capítulo 47, para más señas, y entonces te hablaba de cómo llevamos años repitiéndonos, sin cuestionarnos, lo increíble que está siendo el avance tecnológico. Cómo las tecnologías crecen exponencialmente y cómo ese proceso se acelera cada vez más, hasta un punto en el que a veces creemos vivir en el futuro que la ciencia ficción nos prometió. Pero, siendo esto cierto, te decía que también hay quien piensa que ese cambio tecnológico ha sucedido principalmente en el área de las telecomunicaciones y la informática; de la electrónica, en el fondo. Y que, de alguna manera, el enorme avance científico que vivimos como consecuencia de las dos guerras mundiales de la primera mitad del siglo XX y, también, de la carrera espacial por llegar a la Luna, se había ralentizado poco después, hasta llegar a una especie de estancamiento ahora. Quizás el mejor resumen lo hizo Buzz Aldrin, precisamente uno de los hombres que pisaron la Luna por primera vez, cuando en la portada de una revista dijo: “Me prometistéis que colonizaríamos Marte. En su lugar, tengo Facebook”No te cuento más de aquel capítulo, pero si te pica la curiosidad, te animo a escucharlo antes que éste. Todo tendrá más sentido. Porque la verdad es que ese capítulo estaba pensado como el inicio de una pequeña serie, de dos o tres entregas, en la que partiendo de ese estancamiento habláramos de cuál podría ser un proyecto Apollo en el siglo XXI; algo que impulsara nuestro desarrollo científico de nuevo. Y entonces, llegó el COVID.

Dec 2020

21 min 32 sec

(NOTAS COMPLETAS DEL CAPÍTULO AQUÍ: https://www.jaimerodriguezdesantiago.com/kaizen/73-modelos-mentales-12-robe-japos-centenarios-y-el-muro-de-berlin/)Siempre que me pongo con modelos mentales, me salen mezclas raras, ya lo sabes. Pero la de hoy tiene muchas papeletas para ser la más rara de todas. Jamás creí que acabaría mezclando al cantante de Extremoduro, a un japo casi centenario y al muro de Berlín en un mismo capítulo. Y menos aún para hablar de física y de química. Pero esto es lo que ha salido... ¡Que Newton y Mendeléyev nos pillen confesados!

Dec 2020

16 min 53 sec

(NOTAS COMPLETAS DEL CAPÍTULO AQUÍ: https://www.jaimerodriguezdesantiago.com/kaizen/72-la-psicologia-de-charlie-munger-iii-conductores-suecos-ascensores-y-un-barco-de-papel/)Llegamos al tercer capítulo sobre las 25 tendencias psicológicas que Charlie Munger considera más importantes. Igual que te dije la última vez, mi intención inicial era cubrirlas todas en un par de capítulos, pero me he dado cuenta que cada vez que me meto con el tema, me enrollo. Y como además son densos, en lo que no me voy a enrollar es en la introducción. Eso sí, si no sabes de qué te hablo, lo suyo es que antes escuches los dos capítulos anteriores sobre el tema (#62 y #67)  

Dec 2020

20 min 3 sec

(NOTAS DEL CAPÍTULO: https://www.jaimerodriguezdesantiago.com/kaizen/71-diseno-vital-2-lecciones-de-un-ladron-de-cajas-fuertes/)Seguramente, Richard Feynman fue una de las personas más fascinantes del siglo XX. Su legado científico fue enorme en campos en los que el común de los mortales ni siquiera somos capaces de entender el título. Cosas como la física de partículas, los superfluidos o la electrodinámica cuántica. Esta última, de hecho, le hizo ganar el premio Nobel en 1965. Fue además uno de los más jóvenes científicos del Proyecto Manhattan: con apenas 24 años se unió a las mentes más brillantes de Estados Unidos en Los Álamos. Con el tiempo se convertiría también en uno de los mejores profesores de física que han existido. Su capacidad para traducir conceptos complicados a un lenguaje simple le valió el apodo de “El gran explicador” (The Great Explainer). Así que, se mire por donde se mire, Feynman fue una leyenda de la ciencia.Pero fue mucho más que eso. Porque, más allá de sus contribuciones, si uno bucea un poco en su vida, descubre una personalidad arrolladora: la de alguien con una curiosidad insaciable y un afán constante por divertirse. Un tipo bromista, a veces puede que incluso demasiado, con una forma muy propia de mirar el mundo. De hecho, una de las lecturas que más he disfrutado en los últimos meses fue su autobiografía, que en castellano se llama: “¿Está usted de broma, Mr. Feynman?”Por eso, igual que hicimos la temporada pasada con Benjamin Franklin, vamos a intentar sacar algunas lecciones para la vida de Richard Feynman. Y a ver qué sale. Música del capítulo: Music: Power Music Factory Channel URL : Youtube.com/powermusicfactory

Nov 2020

21 min 31 sec

(NOTAS COMPLETAS DEL CAPÍTULO: https://www.jaimerodriguezdesantiago.com/kaizen/70-alex-fidalgo-de-lo-bonito-de-lo-feo-y-de-lo-innombrable/)Esta semana, toca una entrevista muy especial en kaizen: la entrevista a un súper entrevistador. Y es que me acompaña Álex Fidalgo, el creador del podcasts de entrevistas por excelencia en España: Lo Que Tú Digas. Para mí, Álex es el Joe Rogan español. En sus algo más de tres años de vida, por Lo Que Tú Digas han pasado más de 150 invitados de todo tipo: famosos, héroes casi anónimos, eminencias médicas, narcotraficantes… y hasta seres todopoderosos. El caso es que Álex y yo teníamos una conversación pendiente desde hacía meses y yo creo que se nota. Estuvimos más de una hora charlando, pero me quedé con la sensación de que, sacáramos el tema que sacáramos, nos habríamos podido seguir enrollando durante dos o tres horas más. ¡Supongo que es lo que tiene que se junten dos podcasters!Entre unas cosas y otras, acabamos hablando de nostalgia, de depresión y de felicidad; de los aprendizajes de Álex en los medios, de cómo hacer buenas preguntas, de lo peligrosos que son algunos ejemplos y de libros, de muchos libros.Por cierto, te recuerdo que además de en formato podcast, tienes en youtube la entrevista completa en vídeo. Aún estoy haciendo experimentos con las grabaciones y la calidad seguramente es mejorable, pero oye, si quieres ver el salón de Álex o los cuadros de mi padre que tengo colgados tras de mí, para eso vale :)

Nov 2020

1 hr 18 min

(NOTAS COMPLETAS AQUÍ: https://www.jaimerodriguezdesantiago.com/kaizen/69-productividad-personal-i-el-superpoder-de-la-concentracion/)Soy consciente de que la tercera temporada de kaizen ha empezado intensita. Entre agujeros negos, la psicología de Munger y las reflexiones sobre nuestra capacidad de ignorar las atrocidades, nos vamos a quedar todos con arrugas en la frente de poner cara de pensar fuerte. Así que hoy vamos a volver a temas más terrenales. Y, sobre todo, prácticos. Creo que de las sugerencias recurrentes que llegan para el podcast, seguramente la más frecuente que aún no hemos tratado es la gestión del tiempo. Aunque teniendo en cuenta que estoy escribiendo esto un sábado a las 8 de la mañana, lo mismo debería decir que no soy necesariamente un referente, pero bueno. A pesar de ello, vamos a intentarlo.Hoy abrimos una de esas mini-series en el podcast, que se desarrollará en capítulos sueltos, salpicados a lo largo de la temporada, sobre un tema algo más amplio que la gestión del tiempo, pero que, en el fondo, lo incluye: la productividad personal.Hubo un tiempo, hace tantos años que voy a evitarme la depresión de calcularlos, en el que la productividad personal fue una de esas obsesiones que me dan de vez en cuando. Leí mucho, todo lo que cayó por mis manos. Y sobre todo, probé muchas técnicas, casi todas con poco éxito, al menos en lo que a mi fidelidad a usarlas respecta. A pesar del poco éxito, creo que aprendí algunas cosas. La primera y más importante es que todas las técnicas de productividad personal van, en el fondo, de lo mismo: de cómo proteger y ampliar el tiempo que puedes estar enfocado y concentrado en una tarea.Y sobre todo de la segunda mitad de esa frase, de foco y concentración, es de lo que va el capítulo de hoy. Hay un concepto que se repite en muchas filosofías orientales, como el budismo o el taoísmo, que es el de la mente de mono. Y es que nuestro cerebro tiene una tendencia natural a saltar de pensamiento en pensamiento y a reclamar nuestra atención constantemente, igual que lo haría un mono nervioso, saltando de rama en rama y chillando sin parar. Y sin embargo, todos hemos tenido alguna vez esa sensación de concentración plena, como si nuestro cerebro fuese una linterna en una habitación completamente oscura, que sólo enfoca a un punto. Nuestro alrededor y hasta nuestros sentidos pasan a un segundo plano. Estamos tan conectados con lo que estamos haciendo que, de pronto, nos damos cuenta de que se nos han pasado las horas volando, que estamos helados o que se nos ha olvidado comer. A esa sensación, algunos le llaman “flow”. Otros lo llaman “estar en la zona” o estar "conectados" (creo recordar que en la peli de la red social de Fincher lo decían todo el rato). Tú llámalo como quieras, pero seguro que sabes a lo que me refiero. Y, a poco que lo pienses, es lo más parecido a un superpoder que tenemos. O, al menos, lo más parecido yo he sentido en mi vida. Pero… ¿cómo acallamos a los monos de nuestro cerebro? ¿Cómo mejoramos nuestra concentración y favorecemos ese estado de flow? Mi forma de pensar en la concentración es que creo que nace de alinear cuatro cosas: objetivo, voluntad, prioridades y contexto. No te tomes estas cuatro ideas como una verdad académica, porque me las he inventado yo, no tienen fundamento científico, ni creo haberlas leído en ningún sitio, o al menos no soy consciente de haberlo hecho. Pero son lo que mi cerebro ha destilado de todos aquellos experimentos de los que te hablaba antes. Y no creo que vayan muy desencaminadas. 

Nov 2020

18 min 23 sec

(NOTAS COMPLETAS DEL CAPÍTULO AQUÍ: https://www.jaimerodriguezdesantiago.com/kaizen/68-el-viaje-intimo-de-nuestra-locura/)El capítulo de hoy va a ser raro... ¡Y dirás tú que menuda novedad! Pero seguramente sea más raro aún que otras veces, o raro de una forma diferente. El tono seguro que va a ser inevitablemente sombrío. Así que, si no te apetece escuchar cosas tristes o poco optimistas, te aconsejo que te lo saltes. Sin más. La semana que viene volveremos al tono habitual. Aunque, en el fondo, de saltarnos cosas poco optimistas es de lo que va el capítulo de  hoy. En las últimas semanas he escuchado un par de cosas que se me han quedado pegadas al cerebro. Siguen pasando los días y no consigo dejar de pensar en ellas. Conectan entre sí y al menos en parte, encajan muy bien con este podcast. Porque, en el fondo, una de las ideas más recurrentes de kaizen es que nuestra percepción de la realidad es, como poco, imprecisa. Y muchas veces, directamente falsa. Nos hacemos constantemente trampas a nosotros mismos. Y esas trampas nos las hacemos también como sociedad. Todo empezó cuando escuché un capítulo de un podcast americano del que te he hablado en alguna ocasión. Se llama The Portal y su autor es Eric Weinstein. Y aunque a veces tiene un aire intelectual y reivindicativo que no suele resonar conmigo, Weinstein decidió que en el último capítulo de la temporada quería compartir un ensayo que le había marcado de por vida hace muchos años. Lo leyó entero durante el capítulo y contó sus reflexiones. Y tras escucharlo, a mí también me dejó marcado. Tanto que me gustaría hacer algo parecido: compartirlo contigo y después contarte mis propias reflexiones. Y, sinceramente, no sé dónde nos va a llevar este camino. Eso sí, debo advertirte de que la traducción al castellano no es ni de lejos perfecta, entre otras cosas porque la he hecho yo. Por lo que si te manejas bien en inglés, te recomiendo ir a escucharlo directamente al original. Lo que yo pueda hacer es, seguro, una versión mucho más pobre de la lectura y de la interpretación que hace Weinstein. Pero bueno, lo voy a intentar.El autor del ensayo en cuestión fue Arthur Koestler, un tipo con una vida fascinante, que es simplemente imposible de resumir aquí. Diremos solamente que nació en Hungría en 1905 y murió en Londres en 1983 y que, entre esas dos fechas, fue testigo directo de muchos de los grandes momentos de la historia del siglo XX: fue primero un ferviente militante del partido comunista y acabaría cambiando de postura y alentando las protestas anti-comunistas en los años 50 y 60, fue corresponsal en la Guerra Civil Española, huyó de Francia con la invasión Nazi, trabajó para el gobierno británico durante la Segunda Guerra Mundial, intentó mediar en el conflicto entre Palestina e Israel... Fue encarcelado en varios países y estuvo involucrado en varias tramas dignas de los mejores libros de espías. Durante la Segunda Guerra Mundial, Koestler trabajó con los aliados. En marzo de 1942 fue asignado al Ministerio de Información del gobierno británico, donde trabajó como guionista para transmisiones de propaganda y películas. Y uno de los ensayos que escribió en aquella época es, precisamente, el motivo de este capítulo de hoy. Es un poco denso y tiene en algunas cosas el lenguaje propio de otra época y de otro lugar, pero al menos a mí me ha impactado. Fue publicado originalmente en 1944, con el título: “On Disbelieving Atrocities”, que en castellano sería algo así como: "Sobre la incapacidad de creer en las atrocidades".  Photo by Joshua Fuller on UnsplashMusic: Chad Crouch - American Crow

Nov 2020

22 min 11 sec

(NOTAS COMPLETAS DEL CAPÍTULO: https://www.jaimerodriguezdesantiago.com/kaizen/67-la-psicologia-de-charlie-munger-ii-kant-los-celos-y-rios-poco-profundos/)Hace unas semanas, empezamos con el ambicioso plan de repasar las 25 tendencias psicológicas que Charlie Munger considera más importantes. Mi intención era cubrirlas en un par o tres de capítulos, pero cada vez que me meto con el tema, hay tanto que contar, que se alargan. Así que hoy, al menos, voy a intentar no enrollarme nada de nada en la introducción. Si no tienes ni idea de lo que te estoy hablando, seguramente te has saltado algún capítulo de kaizen. Así que te animo a buscar el primero de esta serie (#62) antes de escuchar éste.  

Oct 2020

19 min 39 sec

(NOTAS DEL CAPÍTULO: https://www.jaimerodriguezdesantiago.com/kaizen/66-modelos-mentales-11-embarazadas-desiertos-y-el-5g/)Hace bastante tiempo que no dedicamos un capítulo a los modelos mentales, pero eso no significa que hayamos terminado con ellos. De hecho, no tengo claro que se pueda terminar de aprender modelos, la verdad. Pero, sí, ya iba tocando un nuevo capítulo de modelos mentales y como siempre que me pongo a hablar de ellos, me ha salido una mezcla de temas bastante rara. Se me han juntado *mujeres embarazadas, desiertos y el 5G. *Y la culpa de todo la tenemos los ingenieros. Porque vamos a explorar modelos que más o menos tienen su origen en la ingeniería, o en el diseño de sistemas, pero que creo que son útiles en muchos más ámbitos de la vida.Porque hoy miramos al mundo con los ojos de un ingeniero.Imagen del capítulo: Photo by Wolfgang Hasselmann on Unsplash

Oct 2020

19 min 2 sec